Confieso que llegué a este libro con la convicción de que Edgar Allan Poe era, ante todo, un escritor de terror: oscuridad gótica, habitaciones tapiadas, corazones que laten bajo los tablones del suelo. Nada en mi imagen de Poe me preparaba para descubrir al inventor del relato de detectives. Y sin embargo, ahí está: este pequeño libro de Penguin Clásicos me reveló una faceta que desconocía de uno de los grandes de la literatura universal.
Los cinco cuentos reunidos aquí son todos excepcionales, sin un solo título prescindible. Tres de ellos presentan a C. Auguste Dupin, detective aficionado de inteligencia deslumbrante y método deductivo casi sobrehumano. En Dupin es imposible no ver al antecesor directo de Sherlock Holmes: la misma frialdad analítica, el mismo desdén por la policía ordinaria, la misma capacidad para leer el mundo con una precisión que desafía la lógica común. Poe no solo inventó un personaje: inventó un género.
Lo sobrenatural aparece como señuelo; la razón, como el verdadero protagonista. Poe nos engaña dos veces: primero con el misterio, después con la solución.
A pesar de quedar fascinado con la figura de Dupin, este personaje no participa en el relato que más disfruté en esta selección: El escarabajo de oro, en el que Poe convierte la criptografía en el corazón de una trama que parece avanzar hacia lo sobrenatural y que termina por encontrar una explicación perfectamente racional. Hay aquí algo profundamente satisfactorio: el misterio no se resuelve por azar ni por revelación mágica, sino por inteligencia pura, por la paciencia de descifrar lo que otros considerarían incomprensible. .
El quinto y último relato, «Tú has sido», es una proeza diferente: Poe se mete dentro de la cabeza de un criminal y lo deja hablar. Lo fascinante no es solo la culpa o la paranoia, sino que el narrador parece, al principio, perfectamente cuerdo. La monstruosidad se cuela despacio, casi sin que uno lo note, en una mente que se presenta como ordinaria. Es un retrato psicológico de una modernidad asombrosa.
Los cinco relatos
- Los crímenes de la Rue Morgue. El primer relato de detectives de la historia. Dupin resuelve un crimen aparentemente imposible con pura razón.
- El misterio de Marie Rogêt. Dupin investiga desde el sillón, armado solo de periódicos y lógica implacable.
- El escarabajo de oro. Una joya absoluta. La criptografía como herramienta narrativa, y lo sobrenatural rendido ante la razón.
- La carta robada. El tercer caso de Dupin, una obra maestra de la simplicidad y la psicología.
- «Tú has sido». Brillante estudio de la psicología criminal. La mente aparentemente ordinaria que carga con un peso devastador.
